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Todos los secretos de las elecciones presidenciales de la V República desde los primeros pasos del gaullismo a la nueva derecha de Sarkozy.

Los altibajos de una campaña electoral de un duro enfrentamiento ideológico y personal. En otras palabras, las polémicas de Sarko y Sègo, y todos sus secretos.
¿Qué proponen Sarzozy y Royal para renovar Francia? ¿Cuál es el Estado que desean alcanzar? Aquí todas las claves para entender el programa política de las dos Francias.
La otra cara de los candidatos a las elecciones presidenciales de Francia. Sarkozy, Royal, Bayrou y Le-Pen, a examen. Porque en el país galo se voto al líder, no a los partidos políticos.
Ségolène Royal
Con estilo propio

El anuncio de que Ségolène Royal se presentaría a las elecciones para la presidencia francesa, allá por el año 2005, provocó todo tipo de comentarios despreciativos y sonrisas condescendientes entre los barones de su partido, el Partido Socialista de Francia. El comentario de uno de ellos, Laurent Fabius, fue ampliamente difundido: “¿y quién va a cuidar de los niños?”. Tan sólo catorce meses ha necesitado Royal para abrirse paso entre el machismo imperante en su propio partido y en la sociedad francesa, en una ascensión hacia el poder que muchos analistas han calificado de “guerra relámpago”. Ahora, su candidatura se presenta con opciones al triunfo, aunque el duelo de la segunda vuelta, que librará con el conservador Nicolas Sarkozy, se presenta tenso y muy disputado.

Buscando su camino

La carrera de Ségolène Royal, sin embargo, empezó muchísimo antes, cuando decidió rebelarse contra el destino de amable y cultivada ama de casa que le tenía reservado su padre, un estricto, autoritario y conservador teniente coronel de artillería, Jacques Royal, a quien tuvo que arrancar por la fuerza su derecho a cursar estudios. Nacida en Senegal en 1953, era la cuarta de una familia numerosa de de ocho hermanos, lo que la situaba ante un futuro incierto, al menos no demasiado ambicioso. Tuvo, por tanto, que hacerse paso entre tanto rechazo, siempre con la intención de llegar a lo más alto. Licenciada en Economía por la Universidad de Nancy, diplomada por el Instituto de Estudios Políticos (IEP) de París y miembro de la promoción Voltaire de la elitista Escuela Nacional de Administración (ENA) - donde coincidió con Hollande, su compañero sentimental desde hace veinticinco años, y con el actual primer ministro francés, Dominique de Villepin-, se forjó una sólida carrera académica.

 

 

 

 

 

Ségolène ha hecho de su feminidad y de su condición de madre bazas políticas tan importantes como su autonomía y libertad de criterio respecto a un partido en el que siempre ha sido un electrón libre, al margen de las camarillas y las familias políticas. De hecho, su campaña a las presidenciales de 2007 ha contado con la indiferencia de los cargos más importantes del partido. Su discurso llega a los ciudadanos porque habla de los problemas cotidianos y porque - antidogmática militante- no le importa asumir la defensa de principios tradicionalmente asociados a la derecha como la familia, el orden, la disciplina, el trabajo y el esfuerzo. La misma disciplina, trabajo y esfuerzo que pueden conducirla al Elíseo.

Principales propuestas
En cuanto al contenido de su compaña, Royal ha insistido hasta la saciedad en la necesidad de refundar el país, de instaurar una república políticamente saneada. Así, la reforma constitucional se convierte en su propuesta más urgente. En caso de imponerse en las urnas, Royal ha prometido que someterá a referéndum popular la acumulación de mandatos, la ley que permite a diputadas recabar otros cargos, como alcaldes o responsables regionales, y que tiende a repercutir negativamente en el funcionamiento de la administración.
En economía, asegura que reforzará las inversiones públicas, aumentará el salario mínimo, mantendrá las 35 horas con negociaciones y potenciará la creación de empleo juvenil. Promete además aumentar las pensiones un 5% y fijar el salario mínimo en 1.500 euros al mes. En cuanto a las políticas del Estado del Bienestar, Royal se muestra favorable a su mantenimiento. En temas de seguridad, el gran fantasma que ha atravesado la campaña, Royal optaría, en lugar de medidas represivas como las que propone Sarkozy, por una batería de reformas sociales para proteger los grupos sociales más desfavorecidos.
Por último, dentro del ámbito europeo Royal ha anunciado que se esforzará por reincorporar a los franceses al concierto continental. Lo hará, además, a través de un nuevo texto constitucional más centrado en la dimensión social, texto que será igualmente sometido a referéndum.