Yo de mayor mileurista

Las cosas se ponen mal para los jóvenes. Nos hicieron creer que una carrera nos propiciaría un futuro mejor. No fue así. Hoy toda una generación se califica como mileurista. Hablamos de jóvenes que deben asumir todos sus gastos con tan sólo mil euros en el bolsillo (a veces incluso menos) en una sociedad donde cada vez el coste de vida es mayor.

Carolina Alguacil es una joven que definió la situación de toda una generación de españoles con una sola palabra: mileurista. Ella sabía muy bien de lo que hablaba cuando decidió mandar una carta al diario El País . La carta saldría publicada en la sección de Cartas al Director a mediados de agosto de 2005. En las líneas escritas por Carolina Alguacil describía a una generación hipercualificada que tras pasar por la universidad se encontraron con una realidad laboral que les condenaba a la precariedad. Esa realidad se resume en: bajos sueldos, sobreabundancia de titulados y cambios sociales que han puesto trabas en su camino para conseguir lo que se merecían tras tanto esfuerzo. Las consecuencias: viven en pisos compartidos; no tienen coche, ni casa, ni hijos, ni un trabajo que haga honor a su preparación.

 

CARTA AL DIRECTOR (EL PAIS) DE CAROLINA ALGUACIL

El mileurista es aquel joven, de 25 a 34 años, licenciado, bien preparado, que habla idiomas, tiene posgrados, másteres y cursillos. Normalmente iniciado en la hostelería, ha pasado grandes temporadas en trabajos no remunerados, llamados eufemísticamente becarios, prácticos (claro), trainings, etcétera. Ahora echa la vista atrás, y quiere sentirse satisfecho, porque al cabo de dos renovaciones de contrato, le han hecho fijo, en un trabajo que de alguna forma puede considerarse formal, "lo que yo buscaba". Lleva entonces tres o cuatro años en el circuito laboral, con suerte la mitad cotizados. Y puede considerarse ya un especialista, un ejecutivo; lo malo es que no gana más de mil euros, sin pagas extras, y mejor no te quejes.

 

El mileurista hace tiempo que decidió irse de casa, y gasta más de un tercio de su sueldo en alquiler, porque le gusta disfrutar de la gran ciudad. Comparte piso con más gente, a veces es divertido, pero ya cansa. "Yo en 30 metros me apañaría".

 

El mileurista no ahorra, no tiene casa, no tiene coche, no tiene hijos, vive al día. A veces es divertido, pero ya cansa. El mileurista ha ido a "Europa" este verano, en uno de esos vuelos baratos donde te hablan de tú, y ha dormido en un hostal joven (qué divertido). El mileurista ha pagado lo mismo por un café, incluso menos por la comida, que en su ciudad. Pregunta, investiga y allí los alquileres son parecidos, y piensa que España está ya al nivel europeo.

 

Pero lo malo es que se ríen cuando dice que gana "nine hundred and ninety seven euros".

 

La autora de la carta tenía en aquel entonces 27 años y residía en el centro de Barcelona. Carolina compartía su casa con otras tres chicas: una de 25 años y dos de 29. Cada una de ellas paga 360 euros y han creado una familia cuyos miembros hasta hace poco no se conocían de nada. Carolina esperaba trabajaba en una agencia de publicidad aunque pretendía trabajar como productora, pero se dio cuenta de que era un sueño inalcanzable. No obstante, su trabajo no le desanimó, sino la frustración de no saber que le deparará el futuro. El vivir día a día da más libertad, pero como todo, acaba agotando.

Algunos datos

El informe de la Unión Europea, el Eurydice, afirma que actualmente sólo el 40% de los universitarios en España tienen un trabajo que se corresponde con sus estudios.

La tasa de paro entre los titulados de 25 y 34 años es del 11,5%, una de las más altas de Europa que se sitúa en un 6,5%. Otros datos nos informan que en 2004, el 52% de los contratos firmados por jóvenes de 30 años fue temporal.

Las condiciones económicas tampoco ayudan a los mileuristas. El precio de la vivienda ha aumentado sin medida: 1993, un piso de 100 metros en una capital de provincia costaba en España, de media, 91.000 euros. Hoy, ese mismo piso vale 228.000. Sube la vivienda, el pan, el periódico… ¿Por cuánto tiempo? Nadie nos dijo que de mayor: mileuristas.