Para su suerte o su desgracia, Carolina Alguacil puede adjudicarse el mérito de ser la creadora del término mileurista. En su carta Soy mileurista, enviada al diario El País en agosto de 2005 relataba su situación personal y sin darse cuenta creaba un término que pronto se convertiría en una expresión popular. El término mileurista es una forma muy expresiva de describir una situación compleja y frustrante.
El término mileurista se aplica para definir a una persona perteneciente a la generación nacida en España entre 1968 y 1982 (aproximadamente) y con unos ingresos que no suelen superar los 1.000 euros al mes. Además de a la situación económica, el concepto se refiere a la alta formación académica exigida, pues con frecuencia para ser mileurista suele ser necesario tener estudios superiores incluidos los de master, postgrado, e idiomas, todo ello en un mercado laboral que evidentemente no compensa dicha preparación.
Por extensión han aparecido otros términos como, seiscientoseuristas o dosmileuristas. Además, para referirse a los investigadores becarios sin contrato laboral ordinario suele aprovecharse la similitud entre becario y precario para formar una sola palabra combinada.