Ludopatía: la batalla perdida de los jóvenes

María Casco | Elisa Ferrer | Rubén Giner | Alba Martínez | Paula Moreno

Valencia, 20 nov. | Según la Conselleria de Hacienda, en 2017 había 382 casas de apuestas en la Comunitat Valenciana, 48 más que el año anterior. También han proliferado los bingos y otros locales de apuestas. Junto al número de negocios de este tipo también se encuentran cada vez más casos de ludopatía, con 491 personas admitidas a tratamiento por adicción al juego en la Comunitat en 2017 según un informe de la Conselleria de Sanitat.

Para tener una mirada completa del impacto de las salas de juegos en la sociedad, ha sido preciso preguntar a varias personas que lo han vivido de primera mano. Esto es lo que han contado.

“Muchísimos menores están absorbidos”

(De izquierda a derecha) Germán, Javier y Elías durante la entrevista.

Javier no es un jugador frecuente, pero entiende muchos de los problemas de la ludopatía. “Un problema que tienen las apuestas deportivas es que las puedes hacer en los bares, no te piden DNI”. Solventar este hecho puede suponer un quebradero de cabeza, pues aunque la nueva Ley del Juego en la Comunitat Valenciana establezca mayor vigilancia sobre los accesos a las salas de juegos, los bares con máquinas de apuestas no se contemplan bajo esta legislación.

Por su lado, Germán señala cómo las apuestas están cada vez más presentes en la televisión, así como las aplicaciones de juego online: “No están reguladas [...] y la mayoría de los que hacen uso de ellas son menores”. Esto lo confirma el Ministerio de Sanidad en un estudio publicado en 2017, mediante el cual afirma que las apuestas online son los juegos que más jóvenes acaparan.

Lo único que sabemos de Elías es que apuesta “no frecuentemente, pero si cada cierto tiempo”. Mantiene una actitud pensativa durante la entrevista, pero ya no vuelve a intervenir. Los estudiantes se despiden  con la sensación de que este problema es un secreto a voces.
“Hablamos de una patología de la libertad”

La investigadora Marta Marcos durante la entrevista.

Se contactó con la investigadora de psicología básica Marta Marcos, que nos aporta la visión científica sobre la ludopatía. Marcos señala que la difusión de los smartphones (los cuales un 18% de la población entre 14 y 18 años usa de forma compulsiva) permite un acceso inmediato a las páginas de apuestas y aplicaciones móviles, las cuales se anuncian de forma “incesante”. La tésis de la investigadora se corrobora en un escalofriante dato: 2% de los menores presentan indicadores de juego patológico según una encuesta hecha a 5.000 alumnos de la Comunitat Valenciana.
Marcos subraya la importancia del juego en la sociedad, poniendo como ejemplo la campaña de Lotería de Navidad. “Hay personas que dicen ‘me va a tocar la lotería porque he comprado un décimo de cada terminación’. Dices, ¡ostras! Aquí ya habría que intervenir” expresa, asombrada. Y este comportamiento parece bastante extendido y rentable, pues las Loterias del Estado fueron la empresa pública más rentable en 2017 según El Mundo, con un resultado del ejercicio en positivo de 1.876 millones de euros.
Según explica, el problema de la ludopatía se ha acentuado por la rapidez y el porcentaje de devolución en premios, que en plataformas online puede ser del 90%. Nos habla sobre un experimento que realizó la universidad, en el que usaban dos máquinas tragaperras. En una, el tiempo que se tardaba desde que se metía una moneda hasta que daba premio era menor que en la otra. En la primera se jugó mucho más que en la segunda. “La rapidez es fundamental”.
Aún así, remarca que las páginas de apuestas no son el principal sitio por el que acceden los menores. Tras estudiarlo, llegaron a la conclusión de que las máquinas de los bares eran el canal más común. Y aunque el hombre de mediana edad con familia a su cargo enganchado a las tragaperras sea el perfil de ludópata más común , la investigadora afirma que el perfil del joven entre 18 y 22 años enganchado a las apuestas deportivas está viéndose cada vez más.
Marta expone otro perfil más desconocido pero de igual o mayor riesgo incluso que los anteriores: el de los jugadores de riesgo. Son aquellos que muestran solo algunos síntomas del juego patológico, pero que, al mismo tiempo, empiezan a desarrollar síntomas clave en la adicción, como el de la caza,
Un contrapunto esperanzador: Marcos nos habla del programa Ludens, de prevención de adición al juego, que ya ha llegado a más de 8.000 alumnos en la Comunitat Valenciana. Aunque este programa busca “informar, sensibilizar y recomendar pautas de acción”, también ofrecen tratamiento para la ludopatía.
“Los bares y casas de apuestas se han convertido en auténticos mini-casinos”

El catedrático de Psicología Mariano Chóliz durante la entrevista.

El catedrático y director de la Unidad de Investigación de Adicciones Tecnológicas y Juego Mariano Chóliz, presta también su punto de vista y realiza un análisis a nivel estructural. Durante la entrevista, lanza una reflexión sobre la problemática de la ley vigente y la falta de visión institucional, ya que se evidencia el favor hacia el sector económico frente a intereses de carácter humanitario y muy por encima del principio de protección al menor.

“Así como en los casinos está controlado el acceso, en las salas de juego y los bares, no”
Una de las principales preocupaciones del equipo investigador, es la facilidad con la que los menores de edad y los “pacientes auto-excluídos” pueden acceder a máquinas de tipo B que no solo se encuentran emplazadas en los salones de apuestas, sino también en bares y cafeterías. A nivel legislativo existe una diferenciación entre casinos y casas de apuestas, en los primeros sí se encuentra restringido el acceso a grupos de riesgo, sin embargo, la normativa vigente (Ley 4/1988, del Juego de la Generalitat Valenciana) permite el libre acceso a las salas de juego digital, así como el uso de las aplicaciones online que se encuentran al alcance de todos los públicos. “Hay una falta de conciencia institucional de protección al menor” afirma Chóliz.

Según información exclusiva de Marcos y Chóliz presentada al Senado, “el 64% de los menores de 19 años que juegan a las apuestas deportivas presentan algún síntoma de adición al juego“. Y de ese porcentaje, el 12% manifiesta juego patológico. Estos datos evidencian la influencia del juego en los jóvenes y justifican las alarmas ante el crecimiento rampante de su presencia en las calles y en los medios.

“El principal peligro es en el juego online”
El vicesecretario de Educación Miguel Soler ofrece un enfoque sobre la problemática desde el punto de vista político y su experiencia como docente. Frente a la evidente proliferación de los locales de apuestas y las máquinas de juego en bares y cafeterías, Soler señala que “principal peligro está en el juego online”, ya que “es muy fácil encontrar mecanismos para jugar en la red” y “tiene menos capacidad de control”. La nueva ley del juego de la Generalitat valenciana que se encuentra actualmente en estado de tramitación incluye varios puntos destinados a la regulación de este sector, sin embargo, Soler hace hincapié en la necesitad de proteger aquellos sectores de máximo riesgo como son los más jóvenes.

El Vicesecretario de Educación Miguel Soler durante la entrevista.

“La principal obligación de la administración es no fomentar lo que se considera claramente perjudicial. El único beneficio que se obtiene de ello son los impuestos. Imponer el funcionamiento de las arcas públicas al bienestar de la población es un error muy grave”.

En muchos casos, el problema de la ludopatía se origina y desarrolla en las aulas, un fenómeno el cual atestiguan muchos docentes. Desde Consellería se anima a los centros a combatirla mediante los mecanismos y protocolos que están al alcance de las administraciones (como es el caso del programa Ludens) y se asegura que la legislación debe adaptarse a las vicisitudes que presenta el entorno de las redes.

En definitiva, la ludopatía se está extendiendo entre los jóvenes debido a las nuevas tecnologías, que dan una accesibilidad nunca imaginada a las ruletas y tragaperras, que ahora cuentan con su versión online. El incumplimiento de las leyes, la falta de reglamento y la desinformación han hecho crecer el negocio de las apuestas deportivas a costa de la gente joven. Aunque haya muchas instituciones dedicadas a ayudar a las personas con ludopatía, muchos nunca piden ayuda hasta que se encuentran ahogados bajo el nivel de pérdidas y deudas. En caso de que alguien necesite información o quiera pedir ayuda, los datos de contacto son:

- Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados: 900 200 225

- Juego ético: https://juegoetico.wixsite.com/juegoetico/contacto

- Jugadores Anónimos de España: 963 48 94 34

Encuesta propia
Se realizó una encuesta a través de los formularios de Google. Los resultados fueron llamativos en cuanto a que un 51,4% afirmaron que nunca habían apostado, cuando los estudios que aparecen en este reportaje muestran que es una situación creciente en esta franja de edad (18 – 22 años) que es la que más ha rellenado la encuesta.

Fuente: elaboración propia.

Por otra parte, es de notar que el 48,6% de los encuestados ha apostado alguna vez o lo hace frecuentemente, lo que señala lo normalizado que está en la juventud española.

Fuente: elaboración propia.

Por último, es remarcable como el 90% de los encuestados consideran que la ludopatía ha aumentado entre gente joven, pudiendo ser esta percepción obra de la alarma en los medios de comunicación por los crecientes casos de ludopatía o por experiencia propia. Curiosamente, el 10% de los que opinaban que no había aumentado eran personas de entre 18 y 22 años.

Fuente: elaboración propia.

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Escrito por Ruben Giner el nov 28 2018. Archivado bajo Reportajes. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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