Incluso el vanguardismo del CAC se inclina ante la crisis
La Ciudad de las Artes y las Ciencias es uno de los monumentos arquitectónicos más emblemáticos de la ciudad de Valencia. El Ayuntamiento de Valencia ha invertido millones de euros a lo largo de estos últimos años para promover y transformar este antiguo cauce del río Turia. Pero, ¿es rentable todo ese esfuerzo? Desde aquí hemos hecho un profundo análisis del complejo arquitectónico en su conjunto, la inversión que ha supuesto para la ciudad, la opinión de los valencianos así como los problemas y las contradicciones que se han suscitado por su construcción. Os invitamos a leer el reportaje y a sacar vuestras propias conclusiones. Por último, os proponemos una pregunta: en estos años de crisis, ¿son rentables los eventos elitistas tales como el Valencia Open 500, la Fashion Week o la F1 que acoge la Ciudad de las Artes y las Ciencias cada año?
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El origen de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias se sitúa hace dos décadas aproximadamente, cuando le fue encargado un proyecto al arquitecto valenciano Santiago Calatrava. Tras el desvío del cauce del rio Turia por la grandiosa riada del 57, el antiguo cauce quedaba libre y en los años 80 estos terrenos se convirtieron en jardines. Para llevar a cabo este proyecto se creó la empresa pública VACICO (Valencia de la Ciencia y Comunicación S.A.). En 1991, le encargaron a Calatrava el diseño de un nuevo parque temático dedicado inicialmente a la ciencia y la tecnología, formada por dos edificios: un Cine Planetario y un Museo que incorporaba frente al proyecto actual una torre de Telecomunicaciones. El conjunto se quiso ampliar con una zona de jardines y un aparcamiento. El coste total de las obras se estimaba en unos 25.000 millones de pesetas, unos 150 millones de euros.
Sus referentes se tomaron del parque temático situado en Poitiers, Futurescop y en la ciudad de las Ciencias de la Villete en París.
En 1995, se le encargó de nuevo a Calatrava la remodelación del proyecto inicial. La torre de Telecomunicaciones sería sustituida por el Palacio de las Artes. Así esa Ciudad de la Ciencia pasaba a ser la Ciudad de las Artes y de la Ciencia. A esto, el arquitecto valenciano le añadió un parque oceanográfico, diseñado por Félix Candela.
Los proyectos actualmente vigentes son:
-L’Hemisfèric: Se inaguró en abril de 1998. Es una sala donde se proyectan, sobre una pantalla cóncava de 900 metros cuadrados y 24 metros de diámetro, representaciones de fenómenos astronómicos en el Planetario, películas en gran formato sistema IMAX y Láser Omniscam de última generación: Laserium.
-El Museo de las Ciencias Príncipe Felipe: Abrió sus puertas en el 2000 y consta de un edificio dedicado a la ciencia y la tecnología, además dispone de zonas de restauración y recreo. La programación del Museo no suele ser permanente: renueva periódicamente sus contenidos.
-L’Umbracle: Aparcamiento con capacidad para 900 vehículos y 20 autobuses mientras que su parte superior es un jardín central arbolado.
-L’Oceanogràfic: Es un acuarium con un espacio de más de 110.000 metros cuadrados. Reúne una representación de los principales ecosistemas marinos del planeta; desde el atlántico, el mediterráneo, las aguas continentales, mares helados, etc.
-El Palau de les Arts Reina Sofía: Lo constituye un auditorio múltiple con cuatro grandes salas: Sala Principal, Aula Magistral, Anfiteatro y Teatro de Cámara. Sala de Exposiciones. Está dedicado a la representación de actos teatrales, danza, ópera, etc.
-El Pont de l’Assut de l’Or: Puente que comunica la ronda sur con la calle Menorca. Situado al lado del Ágora, tiene un pilono de 125 metros de altura que es el punto más alto de la ciudad.
-El Ágora: Un edificio cubierto en forma cóncava en el que se celebran conciertos y eventos deportivos.
Estos dos últimos pensaron que no acabarían de construirse, pero pese a la crisis de 2008, se han podido llevar a cabo. Su coste total ascendió a 90 millones de euros de los 67 millones iniciales.
No cabe duda de que la Ciudad de las Artes y las Ciencias es una obra digna de admirar y un regalo para el paisaje de la capital valenciana, sin embargo, las cifras económicas recogidas en los últimos años cuestionan la rentabilidad de este monumento arquitectónico que supone un lastre más para el endeudado sistema económico de la Comunitat Valenciana.
Las cifras asustan: 587 millones de euros. Esta es la ingente cantidad que se invirtió en la construcción de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, según los datos de la Sindicatura de Comptes.
El vicepresidente económico del Consell y conseller de Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps, aseguró que este proyecto supondría un “aliciente” económico que a su vez, propiciaría un efecto dominó en la estructura económica y actuaría como punto de atracción para generar empleo (concretamente, los datos apuntan que se obtuvo una renta de 780,5 millones de euros y 40.846 puestos de trabajo). Gerardo Camps, en su momento, se apoyó en los números obtenidos en el año del 2008, antes de sufrir el revés de la crisis. Estos números se tradujeron en 3,8 millones de visitantes.

Gerard Camps y Santiago Calatrava durante la construcción de L'Àgora
Entonces, ¿la Ciudad de las Artes y las Ciencias es realmente un proyecto rentable? Los datos registrados en los últimos años responden con una clara negativa. Obviamente, el tsunami de la crisis económica ha devastado toda la estructura financiera de la Comunitat Valenciana, inclusive el complejo de Calatrava, que no ha podido escapar de una pérdida económica preocupante a partir del 2008 hasta ahora. Una pérdida que se evidenció en el 2009, con un desplome de los ingresos del 12,6%, como consecuencia de la reducción en el número de visitas, que supuso 9,2% menos que en el 2009. Es decir, unos ingresos de 34,4 millones de euros a lo largo de ese año. Cabe añadir, que el 66,2% de la recaudación total provino de la venta de entradas, mientras que los beneficios obtenidos de eventos, comercios, restauración y demás actividades se quedan en el último puesto en cuanto a ingresos se refiere.
Como es lógico, los tiempos de crisis han asolado a todos los sectores, en primer lugar a la construcción, y en segundo lugar al turismo. Por esta razón, la emblemática Ciudad de las Artes y las Ciencias se ha visto especialmente afectada, ya que las carteras extranjeras, que suponían su principal fuente de ingresos, se han resentido ante la crisis y por ello los turistas ya no invierten la misma cantidad en proyectos como éste, (por ejemplo, los visitantes se dejaron 152, 5 millones de euros en la Comunidad Valenciana, según las estimaciones del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, en el año 2009).
Sin embargo, parece ser que en los primeros meses del 2011, se ha producido un leve aumento en los beneficios, puesto que desde enero a mayo se han incrementado las visitas en un 19% más y se ha ingresado un 27 % más que durante el 2010.
Estos datos alimentan la idea de que este proyecto sí que es fructífero, no obstante, los socialistas valencianos se contraponen a esta teoría, y consideran que es un gasto demasiado elevado, en alusión al sobrecoste de al menos 587 millones de euros en la construcción del complejo. Por su parte, la Secretaria de Economía de los socialistas valencianos, Cristina Moreno, fue una de las que criticó el “gasto descontrolado”, el cual considera injustificable, a pesar de que Gerard Camps insista en que es un gasto necesario para el beneficio social, económico e intelectual de la Comunitat, el cual, parece ser, no tiene precio.

Francisco Camps y Santiago Calatrava frente a la maqueta del CAC
La Ciudad de las Artes y las Ciencias, gracias a su gran capacidad y su magnífica estructura arquitectónica, celebra grandes eventos nacionales e internacionales de todo tipo: culturales, educativos, científicos, etc.
Algunos de los eventos más recientes y destacados que ésta ha acogido, encontramos el MTV Winter, celebrado el 12 de marzo de este año, donde asistieron distintos grupos musicales como Sum 41, My Chemical Romance…y la entrada era gratuita.
Modelo de la Fashion Week de Valencia 2011
Este verano también tuvo el F1 Rocks con David Guetta en el Ágora el día 24 de junio, y el mayor evento de tecnología, creatividad, ocio y cultura digital en red del mundo: campus party, del 11 al 17 de julio, entre otros.
También la conocidísima Valencia Fashion Week, que es un certamen de reconocido su prestigio y plataforma de lanzamiento para los jóvenes creadores del diseño valenciano, el futuro del mundo de la moda. Este año tuvo lugar del 7 al 10 de septiembre de 2011, y se podía disfrutar de ella gratuitamente. El Ágora es de nuevo escenario para presentar las colecciones primavera/verano 2012.
Por último, destacar también el Valencia Open 500. El Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias es la sede del Valencia Open 500 de tenis, una de las grandes citas deportivas internacionales. En noviembre de 2009 y 2010 este edificio ha acogido con éxito la celebración de los torneos donde se miden las mejores raquetas del tenis mundial. Este año se celebró del 29 de octubre al 6 de noviembre.

Vista interior de l'Àgora durante el Valencia Open 500 de este mismo año
PRÓXIMOS EVENTOS
Ciclo a ciencia cierta: con el patrocinio de Cafés Lavazza, la Ciudad de las Artes y las Ciencias organiza por segundo año consecutivo el ciclo de conferencias ‘A ciencia cierta’ de libre acceso al público. Cuenta con la participación de ponentes de reconocido prestigio que nos contarán qué es lo que sabemos “a ciencia cierta” sobre una gran variedad de temas. Comenzó el pasado mes de octubre y se prolongará hasta mayo del año que viene.
El Oceanogràfic dedica la VIII edición del ciclo de conferencias Los Martes del Oceanogràfic a la biodiversidad del planeta azul, a través de algunos de sus espacios marinos emblemáticos, así como todas aquellas problemáticas que los amenazan (sobreexplotación, contaminación, calentamiento, acidificación…), y para finalizar intentan ofrecer soluciones a todo esto. Estas conferencias se han iniciado este mes y seguirán realizándose hasta mayo del año que viene.
El Hemisféric acoge El universo en tu taula, unas sesiones de planetario en directo para estudiantes de primaria “Un paseo por el sistema solar” y de secundaria “Nuestro hogar en el cosmos”. Los alumnos descubren en la sala de proyecciones del Hemisfèric desde el cielo a simple vista hasta los confines de la Vía Láctea, pasando por los cuerpos del sistema solar. Los niños comenzaron a disfrutar de estas sesiones el pasado mes de octubre y podrán seguir haciéndolo hasta el próximo mes de mayo.
El próximo día 7 de diciembre tendrá lugar en el Ágora el concierto de uno de los grupos musicales españoles más conocidos: La Oreja de Van Gogh. Este concierto, que comenzará a partir de las 22 horas, se enmarca dentro de la gira del grupo español para presentar su nuevo trabajo musical, “Cometas Por el cielo”, del que la banda donostiarra ha lanzado ya la canción “La niña que llora en tus fiestas” como primer single. Quienes quieran ver en vivo este grupo tendrán que abrir bien los bolsillos y pagar 25 euros la entrada normal y 37 euros la VIP.
Por octavo año consecutivo, la Ciudad de las Artes y las Ciencias presenta su programa de astronomía de libre acceso y gratuito para todos los interesados en los fenómenos celestes y el Cosmos. Conferencias impartidas por expertos y observaciones en directo con telescopios conforman este ciclo que gira en torno a la pregunta ¿de qué está hecho el Universo? Estas conferencias, que se realizan en el Museo, emprendieron en septiembre y se alargarán hasta el próximo mes de mayo.
Cabe destacar que durante todo el año la Ciudad de las Artes y las Ciencias nos permite realizar diversas actividades, como por ejemplo: visitar a los delfines y a los leones marinos, al igual que nos ofrecen la posibilidad de visitar pingüinos; dormir “rodeado” de tiburones; la “pequeastronomía”, donde los niños se divierten en una serie de talleres didácticos que los acerca al mundo de la astronomía, etc.

Los niños disfrutan aprendiendo con "pequeastronomía"
Sin embargo, todas estas actividades valen lo suyo… Para entrar a los distintos edificios de los que se compone hay que pagar, y el precio difiere del edificio y de la actividad que quieras realizar. El edificio más caro es el Oceanográfico: 24.50€. Aun así, el complejo es abierto y, aunque no quieras entrar en los edificios, puedes disfrutar del entorno y pasear por sus bonitos jardines, rodeados de pequeños canales. Un paisaje totalmente relajante, perfecto para ver el atardecer en pareja. También decir que el acceso al Umbracle es gratuito.
Está claro que la Ciudad de las Artes y las Ciencias es el símbolo de innovación y turismo de Valencia, pero no se puede negar que para muchos es el “enemigo” de la educación y la sanidad. Esto se debe a que este complejo ha requerido y requiere muchas inversiones, mientras que la educación y la sanidad cada vez sufren más recortes. La pregunta que muchos valencianos se hacen es: ¿realmente vale la pena?
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Santiago Calatrava Valls nació en Benimámet (una pedanía de Valencia) en el año 1951. En 1969 inició la carrera de Arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia, haciendo un postgrado sobre Arquitectura Urbana en 1974. Entre 1975 i 1979, Caltrava se translada a Milestone (Zúrich) donde estudia Ingeniería Civil. En 1979 termina el Doctorado sobre Ciencias Técnicas en en departamento de Arquitectura de la ETH de Zúrich (una de las universidades más prestigiosas del mundo) con la tesis En cuanto la capacidad de plegado de los marcos en el espacio (Concerning the foldability of space frames en inglés).
A partir de 1981 Caltrava se establece en Zúrich y abre su propio taller de arquitectura y escultura. Su primer proyecto fue Baumwoll Holf balcony en 1983, la creación de un balcón de uno de los edificios más conocidos de Zúrich. A partir de este momento, Calatrava empieza a construir diversos proyectos entre los que cabe destacar la Sala de música de St. Gallen en Suiza en el año 1986. Su primer proyecto en España fue el puente de Felipe II en Barcelona en el año 1987. En 1988 Calatrava gana el premio de Arte de la Ciudad de Barcelona y el premio IABSE, de Asociación Internacional de Puentes e Ingenieria de Zúrich. En este mismo año hace su primera construcción en Valencia: el Puente del 9 de Octubre. En los años posteriores són muchas sus creaciones (como la estación de tren de Zúrich) y sus premios tanto en Francia como en Suecia y otros países. En 1991 se translada a vivir a Valencia y contruye el puente Lusitania en Mérida. En 1992 se le concede la Medalla de Oro en el Instituto de Ingenieria de Londres y se le hace Miembro Honorario de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos en Valencia. En 1993 es nombrado Doctor Honoris Causa por la Universitat Politècnica de València y Miembro Honorario del Royal Institute of British Architects de Londres. En 1995 inaugura la estación de metro de Alameda en Valencia y en 1998 termina la Estación de Oriente de Lisboa. En 1999 se le concede el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.
En 2003 construye el Auditorio de Tenerife, que un tiempo después se desploma. Calatrava es juzgado por este incidente y debe pagar más de tres millones de euros. En 2008 termina una de sus obras más impresionantes: la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, un complejo arquitectónico de cuatro edificios (Hemisfèric, Palau de les Arts i les Ciències, Oceanogràfic y Palau de la Música) y un puente (Pont de L’assut d’Or). En este mismo año (que podemos decir que es uno de sus años más prolíferos) termina el Cuarto Puente del Canal Grande de Venecia y el Puente de la Estación de Tren de Jerusalén. En 2009 es nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford, y construye la estación de Liègue Gillemins de Bélgica. El año pasado terminó el New York City Ballet.
Calatrava es pues, uno de los arquitectos con mayor prestigio de España y del mundo. Sus obras se caracterizan por tener un marcado carácter futurista y por conseguir formas y figuras extravagantes que en mucho casos llegan a ser imposibles. Arquitecto de la conocida Ciudad de Las Artes y las Ciencias de Valencia, se le considera uno de los arquitectos más innovadores del momento tanto técnica como estéticamente.
- Vista panorámica de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Fuente propia
- Vista de l’Hemisfèric. Fuente propia
- Vista de l’Humbracle. Fuente propia
- Esculturas que ocupan actualmente el espacio de l’Humbracle. Fuente propia
- Vista del Museo de las ciencias Príncipe Felipe. Fuente propia
- Vista frontal del Oceanogràfic. Fuente propia
- Vista lateral del Palau de les Arts Reina Sofía. Fuente propia
- Vista de l’Àgora. Fuente propia
- Proyecto de Calatrava para la “zona cero” de Nueva York
- Otra de las transformaciones escenográficas del Teatro del NY City Ballet
- Puente diseñado por Calatrava en Bilbao
- Puente diseñado por Calatrava en Jerusalén
- Puentre diseñado por Calatrava en el Canal Grande de Venecia
- Teatro del NY City Ballet, obra de Calatrava
ESTILO
La obra de Calatrava se caracteriza por un enorme valor individualista que hace de sus obras una verdadera seña de identidad. “Calatrava no es un arquitecto convencional… alguien que se limite a solucionar los problemas técnicos, a organizar racionalmente los programas, buscando sencillamente la eficacia y la economía de medios. Por el contrario lo mejor es considerar que es un artista, un artista cuyo medio es la ingeniería y cuyo verdadero trabajo es crear unas estructuras expresivas que embellezcan y realcen las ciudades o los lugares en los que se encuentren» dice Peter Buchanan. Pues sí, Calatrava es uno de los últimos artistas a sueldo (como él mismo se denomina) como fueron en la edad media los músicos. Un arquitecto en la actualidad no tiene libertad de creación, se le dice lo que debe crear, características formas, etc. Ahora, los arquitectos quieren mezclar materiales, innovar formas, crear obras que demuestren su arte, su seña de identidad. Calatrava funde arte, ingeniería, arquitectura y escultura en uno con la idea de llegar a crear una obra de arte total. Calatrava recupera las formas alabeadas, como en el Auditorio de Tenerife y el Aeropuerto de Bilbao, ambos de 1991; las plantas centrales como en el Pabellón de hormigón en Zurich en 1989; la alusiones vegetales al estilo de Gaudí como en la Catedral de St. John the Divine de Nueva York o los pilares inclinados como en la Estación de Ferrocarril de Bahnhof. Aplica también estructuras animales óseas recogiendo una tradición propia del siglo XVIII que se encuentra, por ejemplo, en Viollet-le-Duc; los techos los cubre de remedos óseos como en el Pabellón de Kuwait
de la Expo’92.
Un mundo de formas, materiales y objetos que hacen de su obra una obra artística plena y que se hacen especialmente evidentes en sus puentes, sus obras más extendidas y emblemáticas.
POLÉMICA
Santiago Calatrava y sus obras han sido en muchos casos motivo de polémica, sobretodo en España). Son conocidas las polémicas acerca del caso de las Torres, tres rascacielos de 58, 70 y 80 plantas que se tenían que construir en la ciudad de Valencia hace unos años. Estas Torres fueron maquetadas y pagadas (15 millones de euros desde Generalitat) en 2005, pero no fueron construidas. El caso, abierto por la Fiscalía General de Valencia, fue archivado al considerarse que no existian “indicios bastantes de criminalidad” para ningún tipo de infracción penal.
Otra de las problemáticas más concidas es la denuncia que realizó Calatrava al Ayuntamiento de Bilbao por construir una pasarela diseñada por Arata Isozaki, a continuación de su puente Zubi-Zuri, las duras críticas recibidas por la construcción de un puente en Jerusalén o las también duras críticas de su puente en Venecia.
La última de sus disputas ha sido por la creación de un un intercambiador de transportes de acero y cristal para el World Trade Center de Nueva York. Concretamente, ha recibido duras críticas por parte del New York Times donde es calificado entre otras cosas como “descorazonador” y de “monumento al ego”. Incluso se aportan datos sobre el presupuesto, de 1.500 millones de euros a 2.530 millones, un incremento considerable del precio, que por otra parte no es la primera vez que le ocurre. Este monumento consta de un techo retráctil preparado para abrirse cada 11 de Septiembre en memoria de las victimas de los atentados. Sin duda un “detalle” que encarece enormemente el presupuesto.
Arquitectura e ingeniería. Arte y ciencia. ¿Dónde acaba la una y empieza la otra? En ninguna parte. No hay solución de continuidad […] ambas convergen, se abrazan y fecundan mutuamente para generar estos edificios de formas desusadas y estructuras inauditas.
La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, de puro estilo vanguardista, desde su inauguración, el 16 de abril de 1998, se considera un emplazamiento cultural extraordinario en el que arte de la arquitectura y la ciencia de la ingeniería se funden para crear un solo espacio original donde la palabra bello designa los colores y las formas de este complejo situado al final del parque del cauce del Turia, en la ciudad de Valencia.
La creación, en 1990, de esta amalgama de estilos tan original como sorprendente, estuvo en manos de Santiago Calatrava y Félix Cándela. En este espacio pasaremos a describir el estilo de las obras del señor Calatrava, así como su inspiración y su intención a la hora de diseñar la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
El primer factor que debemos recordar en la obra de Calatrava es su vocación individualista, lo que lleva a pensar el proyecto como la construcción de una serie de edificios originales que no dejarían indiferente a nadie. Individualidad creativa e individualidad objetual van de la mano en las obras de este arquitecto de Benimàmet. Con sus materiales preferidos: el acero; el hormigón; y el aluminio, consiguió la genialidad de crear un verdadero lugar en el que las formas tecnológicas y las formas naturales (de la naturaleza) se concilian. Y no sólo los materiales artificiales conforman este espacio, Calatrava hace también uso del agua como elemento urbanizador del entorno que, estratégicamente colocada en estanques, a los pies de cada estructura hacen una falsa ilusión de duplicación de estos edificios.
En un primer vistazo, el conjunto de los edificios crean una sensación de solidez pero a la vez de ligereza, esto es debido básicamente a la multitud de huecos y a los colores en que caracterizan las obras. Predominio del blanco, el perla, el azul y el verde esmeralda hacen de este lugar una visión armónica que se traduce en una sensación placentera casi inevitable.
Encontramos seis elementos que forman la Ciudad de las Artes y de las Ciencias. Estos son: El Hemisférico; L’Umbracle; El museo de las Ciencias Príncipe Felipe; El Oceanográfico; El Palacio de las Artes Reina Sofía; y el Ágora. También encontramos el Puente de Monteolivete, diseñado por el ingeniero Fernández Ordóñez que enlaza la avenida Tomás de Montañana con la Ciudad de las Artes y de las Ciencias salvando el cauce del río Turia. El puente posee cuatro carriles, con una anchura de 41 metros.
El primer elemento que comenzó a formar parte de este complejo de entretenimiento fue el Hemisférico (planetario), inaugurado en el año 1998. Construido a modo de ojo abierto y “que todo lo ve”, se concibe como una sala de proyecciones audiovisuales, que permite ofrecer a sus 300 espectadores por sesión las mas innovadoras sensaciones audiovisuales, gracias al mejor soporte tecnológico del mundo. Esta delimitado por dos estanques rectangulares, al norte y al sur que sirven de reflejo al mismo.
El interior se compone de una sala donde se proyectan, sobre una pantalla cóncava de 900 metros cuadrados y 24 metros de diámetro, espectáculos audiovisuales: en formato donde se estudian fenómenos astronómicos en el Planetario, películas en gran formato sistema IMAX y Láser Omniscam (este láser permite conseguir efectos espectaculares de luz, color y movimiento). Por su parte el sistema de sonido “sonics” envuelve al visitante en un mundo extrasensorial. El sonido personal cuenta con la primicia mundial de poder seleccionar entre cuatro idiomas, gracias a un conjunto de emisores de señal de infrarrojos diseñados para cubrir toda la sala.
L’Umbracle se trata de un gran balcón, es un elemento de comunicación, formado por un jardín y un paseo mirador que invita a dar paseos y contemplar el conjunto de edificios en una cota de siete metros inferior.
Alberga en su interior el aparcamiento con capacidad para 900 vehículos y 20 autobuses mientras que su parte superior es un jardín central arbolado. Este gran mirador de 17.500 metros cuadrados contiene además espectaculares esculturas contemporáneas de artistas de renombre internacional que podemos observar al aire libre (actualmente se pueden disfrutar diecisiete esculturas monumentales obra de Cristóbal Gabarrón llamadas “Las Torres de la Alhambra”)
El museo de las Ciencias Príncipe Felipe fue inaugurado el 13 de noviembre del año 2000, con más de 26.000 metros cuadrados que tienen la tarea de acercar la ciencia y la tecnología a sus visitantes, acercarla tanto que su lema podría ser el de “Prohibido no tpocar” . La mayor parte de la programación que allí se recoge no es permanente sino que varía periódicamente sus contenidos. En cuanto a su aspecto exterior; encontramos un gran pabellón de múltiples brazos de hormigón que hacen un edificio abierto a la luz del mediterráneo. La cubierta, queda formada por una estructura tubular apoyada sobre la celosía modular de hormigón armado de la fachada sur y sobre los árboles y
el sistema de arcos está construido en cemento armado visto de color blanco.
Tiene tres plantas (a parte de la planta baja) con unos 8000 metros cuadrados expositivos en total. Las plantas son: Tecnopolis, en la planta baja; el Escaparate de la Ciencia en la planta primera, y Formas y Estructuras, en la planta tercera. Estas tres grandes zonas se complementan con el Legado de la Ciencia, en la segunda planta, donde además de una aproximación a la vida y obra del Premio Nobel Severo Ochoa, se encuentran expuestos los legados de Santiago Ramón y Cajal y Jean Dausset.
El Oceanográfico, inaugurado en el año 2003 y obra del reconocido Félix Candela constituye el mayor acuario de Europa, un espacio de más de 110.000 metros cuadrados en el que vienen representados los principales ecosistemas marinos de nuestro planeta. Cada edificio del Oceanográfico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia tiene diferentes ambientes acuáticos; Mediterráneo, Humedales, Mares Templados y Tropicales, Océanos, Antártico, Ártico, Islas, Mar Rojo, y el famoso delfinario.
El Oceanográfico destaca por su interactividad con los visitantes ya que en este espacio de contacto se podrán conocer a los habitantes del mar a través del tacto, zonas acristaladas para observar como buzos especializados dan de comer a meros y tiburones y un túnel submarino de 70 metros de longitud.
Además cuenta con la existencia de los humedales o el aviario, un gran globo terráqueo de 26 metros de diámetro donde se acogen dos ecosistemas a modo de transición entre el mar y la tierra, se muestran dos zonas costeras húmedas representativas de las zonas templada y tropical: el marjal y el manglar. Las aves vuelan libremente dentro del recinto en que por su originalidad, podemos encontrar especies protegidas.
Por su parte el delfinario destaca por su gran tamaño y el número de delfines que de forma conjunta actúan. La actuación dura poco más de 20 minutos donde los espectadores pueden deleitarse con una de las atracciones más aclamadas de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
El Palacio de las Artes Reina Sofía, que se inauguró en 2005, es un espacio vanguardista diseñado por Calatrava que se presenta como una gran escultura inspirada en la obra de Gaudí. En sus más de 40.000 metros cuadrados se desarrollan cuatro espacios escénicos para diferentes usos: ballet, música, ópera y teatro. La sala principal (con 1.800 plazas, distribuidas entre patio y cuatro niveles de palcos) dispone de los sistemas más avanzados para la representación de la opera. El material que se utilizó para su construcción es el hormigón blanco, al cubrir los grandes soportes estructurales del edificio. Además también el mosaico en color blanco es el material utilizado para revestir las cubiertas del Reina Sofía, ofreciendo al usuario un gran impacto visual que se disimula con un gran espacio (60.000 metros cuadrados) de jardines y estanques que tienen una gran lámina de agua de más de 11.000 metros cuadrados, y que realza el espectáculo que supone visualizar tal estructura.
Por último, el Ágora constituye un lugar que recoge eventos de diversa naturaleza. Es un escenario multifuncional que se emplea para la celebración de congresos, convenciones, conciertos, o representaciones. Es la sede de Valencia Open 500 de tenis, de la Valencia Fashion Week y ha recogido eventos como la Copa España Burn Freestyle
La Ciudad de las Artes y las Ciencias esta considerada desde 2007 como uno de los doce tesoros de España, y eso es algo que salta a primera vista.
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Este vídeo ha sido realizado por los componentes del grupo: Andrea Bolúmar, Eva Maria Javier, Elisabeth Rodríguez, Cristina Izquierdo y Ana Mª Ioanas. La voz en OFF que contiene el vídeo es una transcripción de unas declaraciones de un miembro del personal que por motivos profesionales ha preferido mantenerse en el anonimato, debido a la política de privacidad y confidencialidad de la empresa.
http://www.uv.es/econcult/pdf/CACyTurismoCultural.pdf
http://www.viajeuniversal.com/spain/valencia/ciudaddelasartes/historiaciudadartesciencias.htm
http://www.comarcarural.com/valencia/valencia/edificioshistoricos/ciudadciencias.htm
http://www.levante-emv.com/valencia/2011/01/05/agora-encuentra-destino/771127.html
http://www.losandes.com.ar/notas/2011/11/20/valencia-vistazo-vendra-607240.asp





















