Contaminación en la Comunidad Valenciana

Introducción

Uno de los problemas más graves que afecta a nuestro planeta en la actualidad es la contaminación. La Comunidad Valenciana no está ajena a este problema. Gran parte de los efectos de la contaminación se ven agravados por el proceso de desarrollo industrial que ha tenido lugar en las últimas décadas. La contaminación es un obstáculo especialmente relevante en nuestro territorio, ya que a la industria se le suman la gran importancia que tienen  la agricultura y el turismo para el desarrollo económico valenciano y que ejercen una gran presión sobre el medio ambiente.

Los principales tipos de contaminación que se generan por estas causas son la contaminación acústica, la lumínica, la atmosférica y la de las aguas. Estas dos últimas son las que provocan un mayor impacto sobre nuestro entorno.

En el caso de la contaminación que se emite sobre el aire, sus consecuencias más nocivas son apreciables sobre todo a escala global, pero, a nivel regional, se concretan en un aumento de los problemas de salud de la población.

Respecto a la contaminación de las aguas, los perjuicios son evidentes a todos los efectos, ya que causa una pérdida de biodiversidad en los ecosistemas acuáticos, que tienen un valor ambiental único. Además, el consumo de agua en mal estado por parte de los habitantes de la zona afectada puede generar serios problemas higienico-sanitarios.

En cuanto a la contaminación acústica, origina también problemas en el medio ambiente, pero los más importantes son los que se refieren a los daños causados a las personas, especialmente los psicológicos.

La contaminación lumínica es la causante de alteraciones en el comportamiento, aunque más bien es un problema de derroche de recursos.

También podríamos considerar la contaminación del suelo, pero ésta no llega a ser una contaminación en sí, más bien el suelo funciona como transporte de la contaminación atmosférica y  de las aguas superficiales hacia las aguas subterráneas.

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Reportaje elaborado por:
Pablo Cañete, Valentina Oros, Daniel Salag, Toni Ponce y Adriá Calatayud

Luz

Valencia de noche

La contaminación lumínica se produce cuando se emite una luz intensa, en dirección hacia arriba y en horarios innecesarios, prácticas que todas ellas generan efectos muy negativos en el medio ambiente, especialmente en la fauna local y en la visibilidad del cielo y las estrellas. Además de estas consecuencias indeseables, el consumo energético de las farolas, los semáforos y las demás luces distribuidas por las ciudades contribuye a la contaminación con dióxido de carbono por parte de las centrales térmicas.

Según el estudio sobre contaminación lumínica realizado por la Universidad Complutense, Valencia es la capital europea de gasto energético lumínico, con más de 120 kilovatios de gasto por habitante, mientras que Madrid y Barcelona, con 61,5 y 57,4 kilovatios por habitante respectivamente, se encuentran también en esta lista; tienen la mitad del gasto para más del doble de habitantes.

El concejal de alumbrado, Juan Vicente Jurado, por su parte, asegura que “no es que Valencia tenga un exceso de luz, sino que las otras ciudades están a oscuras y no hay tanta seguridad y tranquilidad como aquí”. El concejal, ya conocido por sus abusos de poder, desafía de esta manera las políticas medioambientales de contaminación lumínica, que estipulan que el consumo medio por habitante no debe superar los 75 kilovatios.

Insectos nocturnos como la polilla Proserpina proserpinus, o especies cuya distribución mundial está circunscrita exclusivamente a la Devesa, como el pequeño escarabajo Glaresis thiniensis y la polilla Idaea saleri se hallan en peligro debido a que no son capaces de distinguir la noche del día, según informa ECOLIGHT. “Se están creando alteraciones en la cadena de alimentación porque los insectos están desapareciendo ante la gran cantidad de luz que tiene la ciudad”, declara el periodista Fernando Jauregui.

Idaea saleri, especie amenazada en la Devesa (Albufera)

Además, Lydia Freire, presidenta del Centro de Investigación Astronómica de Alicante, afirma que desde su ciudad se ve la luz que emite Valencia, a casi 200 kilómetros y asegura: “La contaminación lumínica es un problema que la gente no conoce, pero no por ello deja de ser grave”.

Sin embargo, el gobierno empezó en 2007 a reducir el gasto lumínico, que supone cerca de un 40% del gasto energético urbano, según el Partido Socialista del País Valenciano. Entre las medidas incorporadas están la de cambiar los semáforos tradicionales por los que funcionan con luz LED o la desactivación de un porcentaje de farolas en horas de la madrugada con poca afluencia de vehículos y viandantes.

Por su parte, Rita Barberá asegura que la iluminación “es tan buena que se puede leer por la noche”.

Fuentes:

1. El País:

2. Levante-EMV:

3. Las Provincias:

Sonido

La contaminación acústica es uno de los problemas más serios que padece la Comunidad Valenciana. Sus niveles de ruido superan claramente a la media que se registra en España y este problema alcanza su máximo nivel de expresión por las noches, cuando se desarrolla la vida nocturna de las principales ciudades valencianas.

La vida nocturna es una causa de la contaminación

Así lo muestran los datos del INE, que indican que el 29% de los hogares valencianos se encuentran con problemas de ruido en el entorno. Esta cifra es sólo superada por dos comunidades autónomas: Andalucía y Illes Balears.

No en vano, Valencia es la ciudad más contaminada en este aspecto de todo el país. Así lo demuestra un informe de la Fundación La Caixa, que indica que sólo un 1% de los puntos analizados presentaban menos de 65 decibelios (límite recomendado por la OMS), y el 34% superaba el límite “intolerable” de los 75 dB.

La ciudad del Turia, además, es ruidosa en todo su conjunto, ya que el informe indica que no sólo los barrios del centro de la ciudad superan estos límites, sino que los periféricos también son ruidosos. En concreto, el barrio con “más ruido” de la ciudad es Abastos, con una media de 74,4 decibelios.

Para evitar estas acumulaciones de ruido en la Comunidad Valenciana, se declaran como Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) aquellos lugares que exceden los límites de dB por ser zonas donde hay muchas actividades recreativas o espectáculos. Uno de los barrios más afectados en Valencia es el de El Carmen, donde la actividad nocturna es elevada.

Cartel de protesta en El Carmen

Cartel de protesta en El Carmen

La asociación de vecinos del barrio ha promovido la declaración de éste como ZAS y el Ayuntamiento de Valencia se comprometió a ello. Ahora se han tomado una serie de medidas que han provocado cierta polémica. A partir del día 12 de este mes, se cerrará el tráfico nocturno durante cuatro horas, mientras que los hosteleros deberán cerrar su terrazas a partir de las 00:30 de la noche, cosa que no les ha sentado nada bien.

Los vecinos tampoco están conformes, ya que afirman que no se cumple el horario dictado y que los lateros (vendedores ambulantes de cerveza) son uno de los mayores problemas que todavía no se ha solucionado.

Otra de las problemáticas que sufren los ciudadanos respecto al ruido es que los ayuntamientos de cada ciudad poseen una cierta desidia a la hora de vigilar este molesto problema, sobre todo con los casales que, junto a las discotecas y pubs, son los que mayores altercados provocan.

En Valencia se destinará 70 millones de euros en un Plan Acústico que recoge medidas como asfalto fonoabsorbente, pantallas acústicas en colegios, peatonalizar el casco antiguo de la ciudad y crear una patrulla verde de Policía. En Castellón ya se están ejecutando campañas contra el ruido, y una de las pioneras fue la que tuvo lugar el día de Halloween. El Ayuntamiento de Sueca ha decidido regular el horario de cierre de los casales falleros. Todo para acabar con el ruido.

Fuentes:

1. Las Provincias:

2. El País:

3. El Mundo:

Agua

Todas las sociedades a lo largo de la Historia han sido conscientes de la importancia del agua como elemento fundamental de la vida, y por tanto de la necesidad de mantener un nivel mínimo de pureza y potabilidad en su bien más preciado. Pero esto no siempre era posible en contextos sociales de higiene reducida o nula, en los que sistemas de alcantarillado o de depuración eran una utopía.

La tecnología de que disponemos en la actualidad posibilita que el agua que usamos cada día no sea un nido de bacterias, restos orgánicos y químicos y otros contaminantes diversos. Por este motivo sorprende el hecho de que aún hoy existan en las aguas de la Comunidad Valenciana diferentes casos de contaminación. Así lo demuestran las denuncias de vecinos de diversas localidades valencianas, en las que reclaman un agua más limpia (la Organización Mundial de la Salud afirma que el agua “está contaminada cuando su composición está alterada”).

Un pato muerto en la acequia de Benimàmet

Según Pau Calatayud, técnico ambiental de la Mancomunitat de Municipis de la Vall d’Albaida, “la principal contaminación que existe en nuestras aguas es la de origen agrícola, ya que se utilizan fertilizantes químicos, plaguicidas, herbicidas y fungicidas sin ningún tipo de control ni formación por parte de los agricultores”. Esta contaminación pasa a ser más grave cuando se filtra hasta llegar a las aguas subterráneas.

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El caso más representativo y al mismo tiempo grave de contaminación de origen agrícola es el de la Albufera de Valencia – el segundo humedal de España en extensión y una de las reservas biológicas más importantes de Europa –, donde se viene desarrollando desde hace algunos años un proceso conocido como eutrofización y que se ha agravado en los últimos tiempos con la problemática por la paja del arroz. “La eutrofización se da en lagos y aguas subterráneas, porque son aguas estancadas con una baja oxigenación. Es mucho más difícil que se produzca en ríos, especialmente en su tramo alto, porque allí el agua va a alta velocidad y se airea, se autodepura”, explica Pau Calatayud.

Así, la combinación de la paja y otros residuos sólidos flotantes con productos químicos presentes en los abonos, como el nitrógeno y el fósforo impide la correcta realización de la fotosíntesis y ello deriva en una disminución del oxígeno disuelto en el agua, imprescindible para la vida de peces y plantas acuáticas. Para Calatayud: “los agricultores han dejado que la paja del arroz se pudra por el contacto con el agua, lo que ha acelerado la eutrofización que ya se estaba produciendo y, con esto, la muerte de los peces”, además “ahora el agua está negra y desprende muy mal olor”.

A la ya de por sí maltrecha situación del Parque Natural valenciano por excelencia hay que sumarle además condicionantes de tipo político. Y es que la Generalitat ha recalificado como urbanizables algunos de los terrenos pertenecientes al Parque. Tampoco debemos olvidar que la más que probable ejecución del trasvase Xúquer-Vinalopó privará a la reserva natural de nutrirse del agua del río Xúquer, una de sus principales fuentes de agua dulce.

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Otro caso de contaminación de origen agrícola es el de los vecinos de la urbanización Carambolo Chiva, que denunció en marzo del año pasado ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Valencia la presecia de un herbicida (terbutilazina) en el agua potable que consumen, en cantidades casi tres veces más elevadas que el máximo permitido.

No obstante, “la contaminación también puede ser de origen industrial, aunque esta se controla mucho más y es en momentos puntuales cuando se efectúan vertidos a los ríos”, prosigue Calatayud. Por otra parte, el técnico destaca que en los vertederos “hay todo tipo de contaminantes, como aceites, compuestos químicos… si construyen cerca de un río o sobre un acuífero pueden llegar a contaminarlos”.

Un ejemplo paradójico de contaminación de las aguas tiene lugar en el Parque natural de Serra Gelada (Alicante) donde diferentes bacterias (coliformes totales, coliformes fecales y estereococos intestinales) superan hasta veinte veces, en el caso de los coliformes totales,  los niveles máximos autorizados. Lo más llamativo del caso es que, según denuncia Ecologistas en Acción, las bacterias contaminantes proceden de la EDAR (Estación de Depuración de Aguas Residuales) de Benidorm.

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Fuentes:

Levante- EMV

El Mundo:

Greenpeace:

SALVACHÚA, Joaquín; CALVO, Diodora; MOLINA, Mª Teresa. Ciencias de la Tierra y Medioambientales. Mc Graw Hill, 2004.

Aire

Contaminación Valencia

Los atascos provocan grandes concentraciones de gases tóxicos

El dióxido de nitrogeno (NO2) es uno de los principales agentes contaminantes, que causa diversos problemas respiratorios, tales como el enfisema pulmonar y la fibrosis quística. Este gas es un producto de la combustión de los motores de los coches y debido al tráfico intenso que experimentan, las ciudades son las zonas más afectadas.

Este gas es muy perjudicial para la salud, y se estima que causa la muerte prematura de al menos 140.000 habitantes urbanos. Además, los costes derivados del exceso de gases tóxicos como este cuestan al estado unos 16.839 millones de euros en concepto de hospitales y sanidad, aunque según el Observatorio de la Sostenibilidad en España, el coste podría aumentar hasta los 45.838 millones.

El Observatorio propone gastar 7.000 millones de euros al año en medidas preventivas para evitar tanto pérdidas humanas como económicas, ya que además de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, el coste sanitario derivado de las enfermedades producidas por este contaminante se reducirían también.

El límite medio anual de concentración de NO2 para la protección de la salud en 2010 es de 40 ug/m3, pero entre 2001 y 2005, los niveles de este gas rozaban en Valencia los 60 ug/m3. Sin embargo, esto no solo afecta a Valencia: el informe “Calidad del aire en las ciudades: clave de sostenibilidad urbana” aseguró que el 75% de los españoles vive en entornos sometidos a altos niveles de contaminación ambiental- lo cual reduce la esperanza de vida entre varios meses y dos años.

Otro problema recurrente en la Comunidad Valenciana es el del ozono troposférico (O3). Y es que, el ozono -molécula con tres átomos de oxígeno, en vez de la asociación más frecuente: de dos, que abunda en el aíre y permite la respiración- en la ionosfera es beneficioso para filtrar radiaciones peligrosas, de ahí el peligro del agujero de la capa de ozono, pero en las capas bajas de la atmósfera (en la troposfera) es perjudicial para la salud por su alta capacidad oxidante.

Fuentes:
Levante-EMV:

Conclusión

Tras una extensa labor de investigación, hemos comprobado que la contaminación en la Comunidad Valenciana no solo es un hecho, sino que además es un grave problema que el gobierno debe resolver cuanto antes. Como hemos visto, los principales problemas medioambientales de la autonomía son el agua, el aire, la iluminación y el ruido.

El agua es uno de los bienes más preciados y que necesita más control en cualquier ciudad, pero no se le está prestando la atención que necesita: sistema de riego por manteo, desaprovechamiento del agua pluvial por no haber sistemas de alcantarillado eficientes, insuficiencia e ineficiencia en la reutilización del agua (especialmente en el caso de la industria cerámica de Castellón), y muchos otros son los graves problemas que amenazan la calidad del agua en la Comunidad Valenciana.

El aire está fuertemente contaminado y las calles más céntricas son transitadas a diario por miles de vehículos que emponzoñan el ambiente y causan centenares de complicaciones respiratiorias al año, además de una pérdida de calidad y esperanza de vida.

La sobreiluminación de determinadas zonas (especialmente la capital de la comunidad) afecta a varios miles de habitantes y de especies animales que son incapaces de distinguir el día de la noche. Esto además se traduce en inecesarios gastos millonarios en alumbrado.

El ruido, que al igual de la luz, apenas se considera contaminante, es uno de los elementos nocivos que más perjudican la salud de los ciudadanos y animales, especialmente en las principales ciudades valencianas, donde la vida nocturna perjudica a los vecinos de las zonas más transitadas.

El asesor medioambiental del grupo parlamentario Compromís, Alfonso Puncel, nos concedió una entrevista para explicarnos todos estos aspectos A pesar de pedir información al gobierno actual del Partido Popular, los consejeros no han accedido a comentar nada al respecto de los problemas medioambientales de la Comunidad Valenciana.

Aquí dejamos la entrevista completa con Alfonso Puncel.

Entrevista 1 Entrevista 2 Entrevista 3 Entrevista 4

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Valencia, capital europea en contaminación lumínica

Escrito por valentina oros el nov 3 2010. Archivado bajo Reportajes. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Los comentarios y pings están cerrados por el momento.

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